Reunión de mujeres CEPAL | REDI | Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad
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26 de Enero de 2016
Reunión de mujeres CEPAL

La Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad, REDI, junto al Círculo Emancipador de Mujeres y Niñas con discapacidad de Chile (Cimunidis) y el Programa de Acción por la Igualdad y la Inclusión Social (PAIIS) Facultad de Derecho - Universidad de los Andes manifiesta su profunda preocupación por la especial vulnerabilidad en la que se encuentran las mujeres y niñas con discapacidad, ya que en América Latina, los Estados, no consideran la doble discriminación que enfrentan, especialmente contemplada en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Este colectivo, no accede a servicios de salud física y comunicacionalmente accesibles, aún sufre esterilizaciones forzadas y no puede decidir por sí mismo cuando acceder a un aborto no punible. No hay información al respecto,pero sabemos que aún es práctica habitual que los padres decidan esterilizar a sus hijas para evitar embarazos, en ocasiones, por sugerencia de profesionales de la salud. Asimismo, se evita la visibilización de consecuencias de abuso que habitualmente ocurren en el seno del hogar o instituciones que debieran brindar protección y cuidados.

La Corte Constitucional colombiana avaló la práctica de la esterilización quirúrgica a menores de edad con discapacidad intelectual y psicosocial. Varias organizaciones de la región apoyaron en la demanda presentada por el Programa de Acción por la Igualdad y la Inclusión Social (PAIIS)Facultad de Derecho - Universidad de los Andes, Colombia,contra la norma que permite la esterilización de personas con discapacidad a través del consentimiento de sus guardas, a la Corte Constitucional colombiana.

Los servicios de atención a mujeres víctimas de violencia no reciben atención específica ya que el personal no puede hablar lenguajje sencillo, lengua de señas ni hay refugios accesibles para mujeres y niñas con movilidad reducida. Es especialmente inquietante que no hay estadísticas respecto de las mujeres y niñas con discapacidad que han sido esterilizadas, que sufrieron violencia ni ninguna cuestión que pueda relevar la situación de las mujeres con discapacidad, lo cual serviría como base para trazar políticas públicas adecuadas.

La maternidad resulta un mandato social para el común de las mujeres, pero no para las mujeres con discapacidad a quienes aún la justicia arrebata sus hijos porque el Estado no provee los apoyos necesarios.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, establece en su artículo 19 que las personas con discapacidad deben recibir apoyos por parte del Estado para vivir de forma independiente y ser incluídas en la comunidad. También en su artículo 23, se advierte a los Estados que no deben separar a madres y padres de sus hijos por motivos de discapacidad, sin embargo, aún se debe rendir exámen y enfrentar los prejuicios más diversos.

Una mención especial merecen las mujeres y niñas privadas de su libertad en neuropsiquiátricos y otras instituciones, quienes sufren todo tipo de abusos y al carecer habitualmente de vínculos familiares, quedan a merced de un sistema perverso que las sobremedica y no les ofrece ninguna posibilidad de vivir una vida digna, sumidas en una situación de violencia que conlleva el hecho de la institucionalización en sí misma y el maltrato permanente al que son sometidas.

En el caso de las mujeres con discapacidad intelectual que deben vivir en hogares, el primer requisito que se le solicita es tener declaración de insania. El hecho de vivir en un hogar le significa desde ya un régimen militar o carcelario, donde deben levantarse a una hora determinada, realizar las comidas que desea darles la institución sin respetar sus deseos y salir con permisos y horarios restringidos. Quedan a criterio de los "dueños" "comerciales no idóneos" las decisiones sobre las vidas de estas personas. Además, en las instituciones se les suele brindar anticonceptivos sin explicarles que es lo que se les suministra ni sus consecuencias.

Así, con acceso restringido a la educación, la salud y el empleo, así como a los apoyos que les permitan desarrollar una vida con plena participación en la sociedad, la igualdad de oportunidades parece ser una quimera para un grupo invisibilizado tanto dentro del grupo de personas con discapacidad como dentro del grupo de mujeres, situación que sería deseable que se revierta desde los Estados que han asumido compromisos que no respetan al ratificar la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

REDI | Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad