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15 de Mayo de 2017
Trabajadores con discapacidad, desempleados crónicos

No hay dimensión donde se pueda apreciar con mayor nitidez la exclusión de las personas con discapacidad que su situación de desempleados crónicos. Al no poder "ganarse la vida" trabajando queda a su vez establecida una correlación entre discapacidad y pobreza que las condena a la dependencia. Más acuciante se torna su situación económica debido a que suelen necesitar más dinero, con relación a otras personas, para afrontar sus gastos corrientes: los transportes accesibles son más costosos y necesitan contratar asistentes para que los ayuden en las actividades de la vida diaria. Al mismo tiempo la causalidad también es inversa ya que es en entornos de pobreza donde hay más prevalencia de discapacidad. A esta situación solo escapan quienes viven en hogares de ingresos altos, logran eludir la pobreza aunque no su condición de dependientes, y las personas cuya discapacidad no resulta demasiado invalidante.

En la Argentina las estadísticas sobre la población con discapacidad están sospechadas de ser poco fiables y no se realizan con la frecuencia que se debiera. El Censo 2010 arrojó que hay 5,1 millones de personas con dificultades o limitaciones permanente, es decir, el 12,9% de la población. Y la población con discapacidad en edad de trabajar es el 11,8% del total, de los cuales el 55,4% está desempleado. La Ciudad de Buenos Aires también realizó un relevamiento en la Encuesta Anual de Hogares de 2011. Como era esperable los datos reflejaron una muy baja tasa de actividad; de cada 100 personas con discapacidad en edad de trabajar, solo 31 trabajan o están buscando trabajo, cuando para el total de la población es de 61 por cada 100. Y de los que trabajan solo el 16,0% dicen necesitar apoyos en su puesto de trabajo, lo que refuerza la intuición de que la mayor parte de la población empleada son aquellos cuya discapacidad no resulta una limitante significativa.

Lamentablemente, la Ciudad de Buenos Aires solo relevó la temática de discapacidad en 2011. No fue incluida como temática permanente en la encuesta anual, fue abordada como un módulo especial. Por ejemplo en 2014 la temática elegida para el módulo especial fue la tenencia responsable y sanidad de perros y gatos. Un claro ejemplo del lugar marginal que ocupan en la política pública las personas con discapacidad.

Otra fuente de datos es el anuario del Servicio Nacional de Rehabilitaciones. Según la última publicación correspondiente al año 2015, del total de personas de más de 14 años que obtuvieron el Certificado Único de Discapacidad, 155.815 personas, el 87,1% declaró que no trabaja. Entre las mujeres el guarismo alcanza el 89,4% y entre los hombres el 84,7%.

La principal causa del desempleo es que no alcanzan la productividad exigida por los empresarios cuyo principal objetivo es maximizar la ganancia, ecuación que obtienen minimizando los costos. Al insumir mayor tiempo para producir lo mismo que otros trabajadores, no hacer el trabajo con igual eficiencia, excluye a las personas con discapacidad del mercado laboral competitivo. A eso se suman los mayores costos que implica la adaptación del puesto de trabajo o las herramientas a utilizar que a veces no tienen un diseño inclusivo, a la medida del trabajador. Y como si fuera poco se agrega a lo anterior las barreras actitudinales, el desconocimiento y temor a la hora de integrar persona con discapacidad amparado por el imaginario social que las etiqueta de inútiles para el trabajo. El empresariado solo integra personas con discapacidad en respuesta a programas de responsabilidad social, cuyo objetivo está más vinculado a la beneficencia, a "lavar culpas" y que de todas formas queda también subordinado a la ecuación de rentabilidad. A su vez, de ser contratados no tienen la misma posibilidad de ascenso que otros trabajadores.

Cuatro factores más deben mencionarse como causales del desempleo. 1) Llegar al trabajo pasa a ser una osadía por ser las ciudades que habitan un entorno hostil; plagado de veredas rotas. 2) La falta de una red eficiente de transportes accesibles, deviene en que tengan que usar autos particulares o taxis cuyo costo no alcanzan a cubrir con el salario que reciben. 3) Necesitan más tiempo para prepararse para ir al trabajo, para desplazarse hasta su puesto de trabajo, para atender su salud, lo que hace que no puedan tomar jornadas laborales de 8 horas. 4) Cuentan con un inferior nivel de capacitación porque quedan excluidos del sistema educativo o asistieron a escuelas especiales de baja calidad. La falta de formación suele ser esgrimida por algunos como la principal causa del desempleo, pero no lo es, las anteriormente mencionadas alcanzas para excluirlos del mercado de trabajo. El argumento de la falta de formación como causa principal llevo a la proliferación de variados cursos de capacitación y cursos de orientación laboral que ilusionan a los usuarios con puestos de trabajo que luego no suelen conseguir. Para las personas con discapacidad la capacitación debe darse en el puesto de trabajo.

El Ministerio de Trabajo preso de esta lógica también pareciera dirigir sus mayores esfuerzos hacia la capacitación. Según respondió a un pedido de informe realizado por la Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad (REDI) en 2016 actuó de mediador en la contratación de 78 incorporaciones dentro del sector público y privado, pero facilitó el entrenamientos laboral a 2640 personas. En consecuencia, mostró una bajísima efectividad en la mediación para alcanzar puestos de trabajo; solo 3,0% de las personas que percibieron algún beneficio concreto del Ministerio, ya sea entrenamiento o puesto de trabajo, alcanzaron un puesto de trabajo. Además de los entrenamientos mencionados posibilitó la realización de 1506 entrenamientos en organizaciones no gubernamentales. Es decir, el 57,0% de los entrenamientos gestionados por el Ministerio fueron en ONG´s, sector que no es el que proporcionalmente ofrece más oportunidades de empleo.

Una de las acciones por las que lucha el colectivo para acceder a un empleo es el cumplimiento del cupo dentro del sector público. Al no ser el objetivo del estado la maximización de ganancias, se abre una puerta de acceso al trabajo para las personas con discapacidad. Sin embargo, el estado Nacional continúa sin cumplir la normativa que establece la obligación de un cupo laboral del 4% para personas con discapacidad. Según los últimos datos a diciembre de 2015, luego con preocupación vemos que se discontinúo la publicación, el cupo alcanzó el 0,88% en la administración pública nacional. El cupo también rige para la Ciudad de Buenos Aires y otras provincias, donde tampoco se cumple y en algunas ni siquiera es contabilizado. Adicionalmente, hay un interesante proyecto de ley para imponer un cupo laboral en empresas privadas de más de 100 empleados que fue aprobado por el Senado de la Nación el año pasado y que pareciera dormir el sueño de los justos en la Cámara de Diputados. Estas normativas ayudan a deconstruir el imaginario social que existe en torno a las personas con discapacidad.

Ante este panorama de exclusión del mercado laboral dominado por empresas capitalistas, el movimiento de personas con discapacidad debe seguir esforzándose exigir el cumplimiento del cupo. Recientemente, REDI ha logrado un fallo favorable de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso y Administrativo en la causa para lograr que la empresa de recolección de residuos urbanos CLIBA alcance el cupo laboral, ya que también es exigible para empresas proveedoras de servicios públicos. La sentencia está firma y en estado de ejecución.

Asimismo, otra alternativa que debe potenciarse es el sector de la economía solidaria, que a través de cooperativas y otras formas asociativas comunitarias pueden ofrecer oportunidades de trabajo. Espacios donde no se busque la maximización de ganancias sino la satisfacción de necesidades. Donde la reciprocidad entre sujetos, la construcción colectiva de trabajo y la cogestión entre trabajadores manda sobre la rentabilidad empresaria. En consecuencia, espacios donde las personas con discapacidad sean plenamente integradas, desterrándolas así de su histórico lugar de sujetos dependientes y desempleados crónicos.

Artículo elaborado por REDI para el portal argentino de noticias en inglés "The Bubble" Mayo de 2017:
http://www.thebubble.com/workers-with-disabilities-a-record-of-permanent-unemployment/

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